En verano, el consumo de bebidas frías y el cambio de hábitos alimenticios pueden provocar sensibilidad dental

El cambio de la rutina en la alimentación durante la época estival es una de las causas que puede provocar sensibilidad dental. La prevención y acudir al dentista si persiste el dolor es importante para disfrutar de una buena salud bucodental.

Cuando la dentina -el tejido más abundante del diente- pierde la protección del esmalte o de cemento (en la raíz), se produce una irritación de los nervios de la dentina, dando lugar a la sensibilidad y/o dolor en los dientes

Son varias las causas que pueden dar lugar a la sensibilidad dental:

  • Determinados alimentos, como cítricos, helados, dulces, etc.
  • Bebidas frías, ácidas y carbonatadas.
  • Una técnica de cepillado incorrecta, ejerciendo demasiada presión o usando un cepillo demasiado duro.
  • Algunos tratamientos dentales, por ejemplo, la cirugía periodontal.
  • El bruxismo dental o algunas enfermedades generales como reflujo gástrico, anorexia o bulimia.

El dentista será el que determine la causa de la sensibilidad y aconsejará específicamente sobre cómo prevenirla. En el tratamiento de la sensibilidad dental se suelen utilizar determinados productos llamados desensibilizantes como algunos fluoruros (fluoruro de calcio o de estaño) así como derivados del potasio (nitrato o cloruro potásicos) además de resinas adhesivas.